El té verde es un producto muy presente en la cultura asiática que cuenta con numerosas propiedades y beneficios para la salud. Cuando se habla sobre las cualidades de las plantas medicinales siempre suelen surgir discrepancias, ya que algunos de los beneficios para la salud que se les atribuye no están contrastados a nivel científico.

Afortunadamente, en el caso del té verde, disponemos de infinidad de estudios realizados por prestigiosas universidades que iremos mencionando a lo largo de la entrada y que avalan muchas de las propiedades que mencionaremos.

Como ya he explicado, en este artículo voy a analizar una por una todas las propiedades del té verde y sus beneficios para la salud. Trataré, en la medida de lo posible, de aportar información contrastada por estudios científicos y dejaré de lado aquellas propiedades que no han podido ser demostradas o son cuestionadas por la comunidad científica.

Propiedades y beneficios del té verde

Características y propiedades del té verde

Antes de pasar a analizar los beneficios que el té verde tiene para la salud, vamos a repasar las características principales y el contenido en vitaminas de esta variedad de té. Así que, si prefieres saltar esta sección, puedes ir directamente al apartado “Beneficios del té verde” haciendo clic aquí.

Polifenoles

El té verde tiene un alto contenido en polifenoles. La principal función de estos compuestos con propiedades antioxidantes es la de proteger los tejidos de nuestro organismo del deterioro causado por los radicales libres.

Los polifenoles más abundantes que contiene el té verde son los flavonoides, concretamente las catequinas. Numerosas investigaciones han demostrado que las catequinas presentes en el té verde son 100 veces más potentes que la vitamina C y 25 veces más efectivas que la vitamina E. Lo que lo convierte en un excelente complemento para nuestra dieta.

Cafeína o teína

Al hablar de este tema siempre suele haber mucha confusión, así que vamos a ir por partes (como diría Jack). En primer lugar quiero aclarar que la teína y la cafeína son lo mismo, es decir, son la misma sustancia (a pesar de lo que mucha gente piensa). El contenido en cafeína del té verde no es muy elevado, tiene menos cafeína que el té negro y, a su vez, el té negro tiene menos cafeína que el café molido. Por lo tanto, el contenido en cafeína del té verde es bastante reducido si lo comparamos con una taza de café.

No obstante, debido al moderado contenido en cafeína del té verde, no es recomendable tomarlo antes de irnos a dormir, ya que, al igual que el resto de bebidas con cafeína, podría dificultarnos la conciliación del sueño. Así que ya sabéis, antes de dormir ¡nada de tés!

Vitaminas

El té verde cuenta con numerosas vitaminas, las principales son las vitaminas A, B2, C y E. Vamos a analizar una por una las propiedades de estas vitaminas:

La vitamina A protege las mucosas y el sistema cardiovascular reduciendo la oxidación del colesterol LDL, el vulgarmente conocido como “colesterol malo”, que es el causante de la arteriosclerosis.

La vitamina B2 que es fundamental para el correcto mantenimiento de la piel, la mucosas y la córnea. Es imprescindible para mantener una buena visión.

La vitamina C ayuda a la absorción del hierro, producción de colágeno, metabolización de grasas y reparación del tejido conectivo (imprescindible para mantener una piel suave). La falta de vitamina C produce escorbuto. Tradicionalmente se ha venido diciendo que la vitamina C potencia el sistema inmunológico, pero hay algunos estudios que ponen en duda este efecto.

La vitamina E es un antioxidante muy potente encargado (al igual que los polifenoles) de proteger las membranas celulares del daño causado por los radicales libres en nuestro organismo. Numerosos estudios científicos han demostrado que también reduce la incidencia de algunos tipos de cáncer como el de esófago, pulmón o estómago.

Algunas de estas vitaminas son muy sensibles al calor, así que la mejor forma de conservarlas es preparando el té al estilo japonés, es decir, en lugar de hervir las hojas de té en el agua, lo que hay que hacer es añadir el té en un vaso o tetera y después depositar el agua caliente que hemos hervido.

La temperatura del agua debe rondar entre los 70º y 80º C. Para medir la temperatura puedes utilizar un termómetro de cocina o puedes dejar el agua reposar durante unos 7 minutos después de la ebullición. Más adelante explico como preparar el té verde paso por paso, así que no te preocupes si te parece demasiado complicado.

Minerales

Entre los distintos minerales que están presentes en el té verde, los más numerosos son el magnesio, el potasio y el fósforo. Aunque también están presentes en menor medida el calcio, el manganeso, el cromo, el hierro, el molibdeno, el sodio, el cobre, el estroncio, el níquel, el cobalto, el aluminio, el selenio y el flúor. Éste último tiene efectos muy beneficiosos para la dentadura, ya que previene la aparición de caries.

No hay que obsesionarse con el tema de los minerales y las vitaminas, ya que con una alimentación variada y equilibrada las necesidades de la mayoría de estas sustancias ya están cubiertas, aunque nunca viene mal tener un pequeño refuerzo para complementar nuestra dieta.

Aminoácidos

El té verde cuenta con una gran variedad de aminoácidos como la glicina, el triptofano o la serina. Pero, además, contiene un aminoácido que es exclusivo del té verde y el té negro: la teanina. La teanina tiene algunas propiedades estimulantes como la mejora de la cognición y el estado de alerta, la reducción la tensión física y mental, etc.

Usos y beneficios del té verde

Una vez hemos analizado los componentes y las propiedades del té verde, vamos a pasar analizar los beneficios directos que tiene la ingesta de té verde para la salud. Al final del artículo también explicaré como preparar correctamente una infusión de té verde evitando que se nos quemen las hojas y nos quede amargo.

¿Puede utilizarse como estimulante?

Gracias a la presencia de cafeína o teína (son la misma molécula), el té verde es muy útil como producto sustitutivo del café, ya que tiene efectos estimulantes para nuestro organismo, aunque hay que recordar que es menos agresivo que el café. Además, diversos estudios científicos han demostrados que los alcaloides (cafeína o teína), mejoran la concentración.

¿Tiene beneficios para la salud dental?

Como ya hemos mencionado antes, el té verde contiene flúor, lo que favorece la prevención de caries. Esto, sumado a sus efectos en la digestión, explica por qué en Asia se lleva siglos ingiriendo té verde después de las comidas. Esta propiedad del té verde fue confirmada por la Universidad de Kyushu en Fukuoka (Japón), que realizó un estudio en el que participaron 940 hombres que demostró que quienes beben té verde de forma asidua poseen una mejor salud dental.

¿Ayuda a adelgazar?

Todavía no existen investigaciones que hayan podido afirmar de forma tajante que el té verde favorece la pérdida de peso de forma efectiva. No obstante, hace unos años se realizó un estudio (también en Asia) a un grupo de personas que demostró que la ingesta de tres tazas de té verde al día aumenta el consumo de energía de nuestro organismo sin necesidad de aumentar el ritmo cardíaco, lo que nos podría hacer intuir que el té verde favorece la pérdida de peso. De hecho existen dietas que se basan fundamentalmente en el consumo de esta variedad de té.

¿Es recomendable consumirlo para dormir?

No. Aunque hemos dicho que el té verde tiene menos cafeína que el té negro y que el té negro, a su vez, tiene menos cafeína que el café, no es recomendable ingerir té verde antes de irnos a dormir porque, al igual que el café o la Coca-Cola, nos dificultará la conciliación del sueño.

¿Sirve para el cuidado de la piel?

Los efectos antioxidantes del té verde favorecen la prevención del envejecimiento de la piel, ya que los polifenoles tienen la función de neutralizar los radiales libres que provocan daños en la piel de nuestro organismo.

¿Previene las enfermedades cardíacas?

El alto contenido en antioxidantes del té verde lo convierten en un excelente aliado para reducir el colesterol LDL o colesterol malo en sangre, ya que impide que se acumule en los vasos sanguíneos de nuestro organismo. Por este motivo, suele decirse que el consumo de forma asidua de té verde puede reducir las posibilidades de sufrir problemas del corazón.

¿Favorece la digestión?

El té verde tiene numerosas propiedades digestivas y un ligero efecto laxantes que puede ayudar a prevenir el estreñimiento, reducir la formación de gases, prevenir la hinchazón abdominales y otros muchos problemas relacionados con la digestión

¿Es útil el para reducir el estrés?

A pesar de que hemos dicho que el té verde contiene teína y no es bueno ingerirlo antes de irnos a dormir, las propiedades antioxidantes de esta variedad de té disminuyen y neutralizan la actividad de los radicales libres en nuestro organismo y, por lo tanto, favorece la reducción del estrés.

Además, el té verde contiene un aminoácido, que hemos mencionado antes, llamado L-teanina que tiene como principal efecto la relajación mental sin producir somnolencia o cansancio.

Cómo preparar una infusión de té verde perfecta

Hay mucha gente que comenta que no le gusta el té verde debido a su sabor amargo. El problema es que muchas de estas personas no saben que si las hojas de té se ponen a hervir en una cacerola con agua caliente, desprenderán aceites amargos que amargarán nuestro té. Así que creo que sería conveniente dedicar este apartado a la preparación de una infusión de té verde “perfecta”.

Infusión de té verde

En primer lugar es importante comprender que el principal objetivo de la infusión es el de extraer a través de la hidratación de las hojas de té todo el aroma, color y sabor que esconden estas deliciosas hebras de té. Hay que tener en cuenta que las hebras de té verde tienen aceites amargos que pueden amargarnos la infusión. Una vez dicho esto, ¡vamos con la receta!

Cada variedad de té tiene una temperatura ideal de infusión. Los tés chinos, por ejemplo, son mucho más resistentes al calor que otras variedades de té. Si no sabes cuál es la variedad de té que estás utilizando, te recomiendo moverte en una horquilla de temperatura de infusión que vaya de los 70 a los 80 grados. Todo ello con el fin de evitar que el té amargue.

Si te estás preguntando qué puedes hacer para calcular la temperatura del agua, puedes utilizar un termómetro de cocina, pero si no tienes ninguno en casa, te recomiendo hervir el agua y dejarla reposar durante unos siete minutos antes de mezclarla con el té. De esta forma seguro que no quemas las hebras, aunque te recomiendo utilizar un termómetro en la medida de lo posible.

El último factor a tener en cuenta, aunque no el menos importante, es la cantidad de tiempo que el té se está infusionando. La cantidad de tiempo ideal para infusionar son dos minutos, si superamos los tres minutos las hebras de té comenzarán a soltar los aceites amargos que amargarán esta deliciosa bebida. Así que ya sabes, ¡a controlar los tiempos y la temperatura para obtener un té verde perfecto!